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Pechón
es un pequeño pueblo de Cantabria, situado en el Ayuntamiento de Val de San
Vicente. Este ayuntamiento se encuentra englobado dentro de la franja
costera, en la zona más occidental de Cantabria, entre las rías de Tina
Menor y Tina Mayor, siendo ésta última él límite fronterizo con Asturias. El
ayuntamiento está compuesto por 14 pueblos, por lo general pequeños, cuya
cabeza administrativa se encuentra en Pesués, que es el punto central de
todos ellos.
El municipio tiene un relieve
montañoso. Las sierras litorales menores, situadas entre la continuación de
la Sierra del Escudo de Cabuérniga y el mar, ondulan este espacio. Su costa
es abrupta, muy acantilada, y se ve cortada por la presencia de dos rías,
espacios abiertos donde desembocan los ríos más occidentales de Cantabria,
el Deva (Ría de Tina Mayor) y el Nansa (Ría de Tina Menor), q tienen su
origen en la inundación por el mar de los cursos bajos de estos valles
fluviales. Las dos rías crean un paisaje de lagunas interiores de amplio
horizonte, con terrenos de marisma, permitiendo que la influencia del mar se
deje sentir varios Km hacia el interior, este es el caso del Nansa, en
Muñorrodero, o del Deva, en Molleda.
Dentro del municipio, Pechón
ocupa la línea de costa entre estas dos rías, constituida por dos
plataformas de erosión escalonadas y allanadas con una leve inclinación
hacia el mar, conocidas como rasas litorales, tierras en otro tiempo
ocupadas por el mar. El escalón más alto, situado a 200 m sobre el nivel del
mar, se conoce como rasa plana o tina , llamadas así por su
plenitud casi perfecta y la forma de cubeta invertida vista de perfil. Esta
rasa es conocida en Pechón con el nombre de El Llano , éste se
estrecha en su parte central (El Calvario), y se amplía hacia el este
y oeste; la zona del oeste más amplia se conoce como tina mayor, la
zona del este más pequeña, como tina menor. Estas denominaciones de
cada parte de la rasa o tinas, han dado nombre a las rías sobre las que se
sitúan, así la ría de Deva se conoce como ría de Tina Mayor y la ría del
Nansa como ría de Tina Menor. A las faldas de El Llano, entre los
90-60 m sobre el nivel del mar, se sitúa un segundo escalón o rasa litoral,
sobre este escalón, se dispone el pueblo y las tierras de cultivo. Este
segundo escalón ya no es plano como el anterior, sino fuertemente
erosionado.
Los materiales rocosos que
aparecen en todo el término de Pechón son básicamente calizas, margas y
areniscas, con un claro predominio de las calizas, rocas muy permeables que
al disolverse en medio húmedo y marino han dado lugar a impresionantes
paisajes denominados Karst, relieves kársticos o calcáreos. Se pueden
encontrar ejemplos por todo el entorno de pequeñas hondonadas de forma
redondeada llamadas dolinas y hoyas; de cavernas subterráneas
o cuevas muy extensas y profundas, comunicadas mediante una red subterránea
de grutas y túneles. Son también numerosos los torcones, sumideros o embudos
que comunican los fondos de las hondonadas con las cuevas interiores. Pechón
es un ejemplo completo de todas estas peculiares formas del relieve
calcáreo.
Por lo que se refiere al clima,
predomina el tipo templado-húmedo debido a la enorme influencia del mar. Se
caracteriza por la suavidad de sus temperaturas, con escasa diferencia entre
el mes más frío y el más cálido, abundantes precipitaciones y humedad
ambiental, debido al constante paso de las borrascas atlánticas. Las lluvias
se reparten a lo largo de todo el año, con más de 150 días de lluvia, sin
que exista ningún mes seco. La ausencia de heladas en esta zona costera hace
que sea posible el desarrollo de especies cálidas incluso subtropicales
(limoneros, naranjos, palmeras, buganvillas) que se hace patente en el bello
colorido de sus jardines y huertos durante las estaciones más cálidas. Pese
a las lluvias abundantes y bien repartidas, el agua a sido siempre un
problema para las gentes de Pechón, al ser absorbida rápidamente por el
suelo calcáreo y filtrándose hacia las cuevas interiores, no permitiendo la
existencia de fuentes y contribuyendo a la sequedad de los suelos. El único
agua disponible para uso humano o animal, ha procedido de fuentes captadas
en las laderas de El Llano o de los regatos priores que bajan del
mismo. Esto ha sido una realidad hasta fechas bastante reciente (años 80) en
que se ha realizado la moderna traída de aguas desde el río Deva.
El clima, como es lógico,
determina el tipo de vegetación. Estamos ante una zona de bosque atlántico,
de tipo caducifolio mixto (árboles que pierden la hoja en invierno),
donde se entremezclan numerosas especies: robles (cagigas),
avellanos, fresnos, arces, abedules, laureles, tilos, castaños, además de
lianas, matorrales y plantas herbáceas en zonas umbrías. La encina, especie
de clima mediterráneo, ocupa un lugar destacado en la masa forestal de
Pechón. Su presencia en este espacio cantábrico se debe a su adaptación a
suelos calcáreos que retienen poco la humedad y suele ir acompañada por
madroños. En este espacio litoral, cada vez más humanizado y explotado, el
bosque propio de la zona ha ido retrocediendo, ante el crecimiento de los
prados y las repoblaciones de eucaliptos; los espacios de ladera,
tradicionalmente ocupados por el bosque Atlántico, ya desde hace décadas
vienen siendo desplazados por repoblaciones de especies como el
eucalyptus
glóbulus conocido en la zona como ucalito, especie de
rápido crecimiento, traída de Tasmania (Oceanía) por Marcelino Saínz de
Sautuola a finales del siglo XIX, y que ha servido de materia prima en las
fábricas de celulosa de Torrelavega.
En esta zona litoral, el espacio
más rico en fauna ha sido siempre las marismas de las dos rías. Estas masas
de agua sirven de acomodo a una gran cantidad de seres vivos. Son además el
punto de reposo de aves migratorias, en su paso estacional de Europa hacia
África, por lo que poseen un especial valor ornitológico.
También los acantilados de pechón
son refugio de aves silvestres que buscan la dificultad de los cortados
verticales para asegurar su supervivencia (halcón peregrino, cernícalo). Las
gaviotas son sin duda los habitantes característicos de estas zonas
escarpadas, donde llegan a formar colonias numerosas en alguno de los
roquedos, como en el Castro de los Carneros o Isla Sarnosa.
Pechón esta situado a 70 Km. de
Santander, y a 187 de Oviedo. Hace 50 años resultaba un espacio lejano,
comunicado con la capital a través de un tren lento (el viaje podía durar
más de 3 horas), sin demasiadas comodidades y una carretera estrecha, llena
de baches y curvas por donde circulaban pocos automóviles. Factores como la
lejanía del medio urbano (tanto de Santander como de Oviedo), el
aislamiento, la pervivencia de economías rurales tradicionales o la ausencia
de los modernos medios de comunicación de masas, como los que conocemos en
la actualidad, permitieron el mantenimiento de aquellas formas de vida que
se han ido depurando con el transcurso de los años. |